Rusia dice basta!
Publicat: desembre 12, 2011 Filed under: Medvedev, Mitjans de comunicació - СМИ, Política rusa, Política russa, Putin Leave a comment »Rusia parece haber despertado finalmente del sueño en el que la sumergió Putin hace ya más de una década. Desde la convulsa etapa de principios de los años 1990, nunca tantos rusos habían salido a la calle desafiando a los gobernantes y a los cuerpos de seguridad. Los rusos parecen haber perdido el miedo a las tan extendidas represalias policiales. Han dicho basta: basta a la corrupción política, basta a la corrupción económica, basta al reparto desigual de la riqueza que condena a la miseria a la mayoría de la población. Y basta a la falsificación de las elecciones.
Un anigo ruso me decía hace unos días que no conocía a nadie que votara a Rusia Unida, el partido de Putin y Medvédev. Sin embargo, continua siendo el partido con mayor representaciòn en la Duma, y con diferencia, a pesar de haber perdido un 25% del apoyo recibido en 2007. El escenario recuerda al de 1996, cuando los comunistas tenían las elecciones presidenciales prácticamente ganadas, y sólo una estrategia de guerra sucia en los principales medios de comunicación rusos permitió a Yeltsin asegurarse la reelección. Y aquí acabó la corta vida de la democracia en Rusia.
Como destaca el politólogo Grigori Golosov en Polit.ru , la red ha jugado un papel determinante en la difusión del descontento de los rusos. En el mismo instante en que se hacían públicos los resultados de las elecciones, empezaron a aparecer en la red una gran cantidad de materiales que testimoniaban la falsificación de las elecciones. Entre ellos, testimonios presenciales, grabaciones de vídeo y análisis de informaciones de fuentes oficiales. Los medios de comunicación publicaron los resultados de encuestas a pie de urna que daban a Rusia Unida entre el 25% y el 27% de los votos, en lugar del 46.6% oficial. Según Golosov, el triumfo de Internet, en este caso, es que se ha convertido en un lugar para la discusión de cuestiones de importancia, en lugar de ser únicamente un espacio para el entretenimiento. El proceso de uso de Internet como plataforma de participación política y de oposición al gobierno ruso empezó durante la campaña electoral. En Internet los rusos comprendieron que el único método para cambiar algo en unas elecciones controladas por el gobierno era votar por cualquier otro partido. El iniciador de la campaña “Za liubuiu druguiu partiu” (“Por cualquier otro partido”) fue el bloguer Aleksei Navalni, que recibió el apoyo de Slon.ru y Gazeta.ru. Y el fracaso de Rusia Unida demuestra, según Golosov, que la estrategia fue la correcta: “Internet se ha ganado la confianza de los ciudadanos, y eso significa que se ha convertido en un canal para la reacción masiva en los resultados de las elecciones”.
Muchos ciudadanos rusos consideran que sus votos han sido robados, hecho que les ha empujado a protestar enérgicamente contra la falsificación de las elecciones. Y ha sido a través de la red que la mayoría de los ciudadanos, muchos de los cuales hasta el momento no habían demostrado interés por la política, han expresado su descontento y se han organizado para salir a la calle. Sin embargo, la reacción del gobierno ha sido contundente, y en una semana se ha detenido a más de 1.000 personas, entre las cuales está el bloguer Aleksei Navalni. La concentración más multitudinaria fue la del 10 de diciembre, que reunió a unas 50.000 personas. Se trata del acontecimiento político más masivo en la capital rusa desde 1993. Facebook y Vkontakte fueron las principales plataformas para la organización de la movilización (muchos dudaban precisamente de la capacidad de Internet de movilizar a la ciudadanía).
Golosov acaba su artículo afirmando que hasta ahora Putin podía no ser considerado en Occidente como un gran demócrata, pero al menos tenía el soporte de su pueblo. Ahora el mito ha caído. El régimen de Putin no sólo es dictatorial, corrupto e inefectivo, sino que ya no es ni popular.
El Centro Levada publica hoy una encuesta en la que el 9% de los rusos afirma que un superior le había inducido a votar a Rusia Unida (frente al 2% al Partido Liberal Demócrata de Zhirinovski, y el 1% al Partido Comunista, a Rusia Unida, a los Patriotas de Rusia o a Iabloko).